Menu

Guía definitiva para arruinar tus vacaciones en el Caribe Mexicano (Lo que nadie te dice que NO hagas)

Planear un viaje al Caribe Mexicano es facilísimo: entras a Instagram, ves fotos de playas perfectas, cenotes mágicos y gente sonriendo mientras toma un coco. Lo que los influencers no te muestran en sus videos de 15 segundos son los momentos en los que los turistas la pasan mal… casi siempre por errores que se pudieron haber evitado.

El clásico: “Ir a ruinas en sandalias de playa (o chanclas)”

El plan para arruinarlo: Pensar que como vas a ruinas mayas, que tiene playa, toda la ropa de playa es bienvenida en cualquier lugar. Súmale llevar una playera negra ajustada y no llevar agua.

La realidad: Chichén Itzá es una maravilla del mundo, pero también es una enorme explanada de tierra, piedra y pasto bajo un sol que no perdona. Caminarás varios kilómetros. Si vas en chanclas, para la segunda hora tendrás los pies llenos de polvo, ampollas y probablemente te habrás tropezado con tres raíces de árboles.

  • El consejo experto: Guarda las sandalias para los cenotes o la playa. A las zonas arqueológicas se va en tenis cómodos, ropa clara y fresca, y con un sombrero que cubra de verdad.

El ecocidio involuntario: “Bañarte en bloqueador químico antes de entrar a un cenote”

El plan para arruinarlo: Despertarte, vaciarte medio bote de protector solar ultra-químico resistente al agua y saltar directo a las aguas cristalinas de un cenote sagrado.

La realidad: Los cenotes son sistemas de agua subterránea interconectados y sumamente frágiles. Los químicos de los bloqueadores comerciales (como la oxibenzona) flotan en el agua, crean una capa aceitosa y matan la flora y fauna local. Además, en la gran mayoría de los cenotes te van a obligar a ducharte antes de entrar, por lo que todo tu protector terminará en las regaderas de la entrada y habrás tirado tu dinero.

  • El consejo experto: Si vas a usar bloqueador o repelente, que sea 100% biodegradable (y aun así, aplícalo solo después de salir del cenote). La selva y tu piel te lo agradecerán.

El itinerario “Rápido y Furioso”: “Querer hacer Isla Mujeres, Tulum y un cenote el mismo día”

El plan para arruinarlo: Ver el mapa de Quintana Roo, notar que todo se ve “cerca” y armar un itinerario donde a las 8:00 a.m. tomas el ferry a Isla Mujeres, a la 1:00 p.m. estás en las ruinas de Tulum y a las 4:00 p.m. nadas en un cenote.

La realidad: El único resultado de esto será que pasarás el 80% de tus vacaciones arriba de un coche, estresado por el tráfico de la Riviera Maya, corriendo para que no te dejen los transportes y pagando tarifas de estacionamiento caras. No disfrutarás nada y terminarás más cansado que cuando saliste a trabajar el lunes.

  • El consejo experto: El Caribe se disfruta lento. Agrupa tus actividades con lógica geográfica. Dedícale un día completo a las islas, y otro día completo a combinar Tulum con un cenote cercano.

El “ahorrito” que sale caro: “Comprar tours en puestos piratas de la calle por ahorrarte unos pesos”

El plan para arruinarlo: Caminar por la Quinta Avenida o la Zona Hotelera, ver a alguien con una cartulina ofreciéndote el tour a Chichén Itzá a mitad de precio que las agencias establecidas, y darle tu dinero en efectivo.

La realidad: Lo barato sale caro. Lo más probable es que termines en un autobús sin aire acondicionado, que te lleven a tres tiendas de artesanías obligatorias antes de llegar a la zona arqueológica (perdiendo todo el día), o peor aún: que el día del tour nadie pase por ti al hotel y descubras que la “agencia” desapareció.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *